miércoles, 18 de marzo de 2009

Pequeñas cosas

Es curioso como las cosas más inesperadas pueden hacerte feliz. Es un tópico sí pero es cierto. Y más cuando ni siquiera te pasan a ti, sino a la gente que quieres. Supongo que es una de esas cosas bonitas de la raza humana que hace que no pierda toda mi fe en ellos: la capacidad de alegrarte porque otros están felices.
Y puede ser una cosa grande como acabar la carrera o conseguir un piso o veinte millones de cosas pequeñas y lo que significan para ellos y para ti y que para el resto del mundo pueden parecer una tontería. Es como todas esas veces en que te ríes por algo porque te recuerdan a alguna tontería dicha con alguien que no está ahí y el resto del mundo te mira como si fueras una psicópata. Y te da igual porque para ti tiene sentido y al final el resto es un tanto secundario.

Soy consciente de que esto se está volviendo otro post de como molan mis amigos y cuánto les echo de menos. Eso o de "de vez en cuando el hombre no es tan idiota como pensaba". No lo sé, aunque en mi caso suelen ir de la mano.
También puede ser que todo esto solo sean paranoias de una mente invadida por los virus y los exámenes, todo es posible. Sólo sé que no sé nada y que me apetecía escribir sobre lo primero que se me pasara por la cabeza.

Por si alguien se preguntaba que fue el origen de esta sarta de palabras sin sentido, se remonta a un comentario de una de esas cosas pequeñas que no tienen sentido más allá de dos o tres personas que lo entienden, y que tardaría mucho en explicar, por qué al fin y al cabo ¿qué es un ADSL? Pero que para mí significa más porque en este caso significa más. Y ayer me alegró el día. Y de ahí que esa pequeña cosa tenga tanta importancia y no pueda evitar sentirme feliz.

sábado, 7 de marzo de 2009

Derecho a soñar

Entrada mega emo aparte, he de decir que no son las cosas tan completamente dramáticas, pero sí mi mes de febrero fue una autentica basura.

Me pasaron un fragmento de este "Derecho a soñar" de Eduardo Galeano. Se grabó para un programa de la televisión argentina que era un homenaje a las Madres de la plaza de mayo y en el que salen un montón de artistas, argentinos o no, leyendo fragmentos de sus obras o de otros. Hay muchos cachos en you tube y creo que merecen la pena. Y este da para reflexionar o por lo menos para desear que se cumpla. Espero que os guste:

jueves, 26 de febrero de 2009

But I have in me all the dreams of the world.

Mi mes de febrero ha sido bastante penoso, sobre todo en lo que a planes se refiere. Por desgracia soy de esa gente que tiene que tener un ligero esquema mental, aunque sea de un año a otro, sobre qué hacer con su vida. No tiene porque ser muy detallista, simplemente cosas sobre dónde estar y si trabajar o qué. Porque para bien o para mal creo que de momento no me veo volviendo a casa de forma permanente.
Siempre he dicho que huyo hacia delante y ya me ha dicho la gente que soy una cobarde.
O simplemente no confío lo que debería o no me abro lo suficiente y soy un tanto demasiado independiente.

No lo sé. He oído todas las versiones y puede que todas sean un poco ciertas.

Pero bueno, autopsicoanálisis baratos aparte, el rollo es que ahora mismo ando a contra pie y no consigo centrarme ni aquí ni allá. Odio no poder vivir mi vida por tener un examen colgando sobre mi cabeza como si se tratara de la espada de Damocles. No tiene gracia. Probablemente porque como he dicho tiendo a huir hacia delante y hace tiempo que no sé que hacer cuando tengo que estancarme.
Pero al mismo tiempo sigo soñando y haciendo planes, porque es más fácil que ver la realidad.

Quizás sea por eso por lo que esta semana he recurrido a la compra compulsiva de libros. Hay gente que cuando se deprime le da por comer, otros compran ropa. Yo necesito libros. Y ha sido una gran casualidad que la librería de la uni tuviera oferta en clásicos. O quizás esa ha sido la causa de la compra compulsiva. Nunca he sido capaz de decir no a comprarme un libro.
Uno de mis sueños sería vivir en una biblioteca al menos durante un par de semanas. O visitar el cementerio de los libros olvidados de Ruiz Zafón. No soy quisquillosa.

En cualquier caso, me lancé al consumismo de cultura y ahora Woolf, Orwell, Kipling, Wells, Austin y Burgess van a ser mis compañeros de cabecera estas próximas semanas. Quizás no sirvan para que me enfrente a la realidad pero son buena compañía creo yo.

Y, por si alguien se pregunta de donde viene el titulo del post, es de un poema de Pessoa. Porque hay veces que lo que quieres decir ya ha sido expresado antes y mucho mejor de lo que podríamos hacerlo. Maravillas de la literatura.

viernes, 13 de febrero de 2009

Frases obreriles y profes con humor negro

Como han estado esta semana arreglándonos parte del suelo de la cocina, y de paso creo que cargándose la lavadora, he decidido comentar algo que se me había olvidado por completo y que pasó el otoño pasado.

Supongo que todo el mundo ha sufrido o sido testigo de las maravillosas frases de los albañiles cuando pasas por debajo de un andamio. O de los viejos verdes, si total nos da lo mismo. Pues descubrí que no es solo cosa de los albañiles ibéricos aunque eso sí, los de aquí son más sosos. Y no es que me apasione oír las burradas que dicen, pero es que no hay comparación. Y aunque estos lo intentan y el tono ese baboso, asqueroso lo tienen dominado, no es lo mismo. El empeño lo tienen pero no sé, resulta muy extraño y patético oír a un pintor soltar "hellooooooooo" en el tono que un albañil español soltaría "¿A dónde vas rubiaaaaaaaaaaaaa?"
Queda hasta gracioso y todo. O quizás a mi me lo pareció porque no me lo soltaron a mí porque la susodicha rubia estuvo en un tris de partirles la cara xD.

Segunda batallita sobre mi semana infernal de clase (vaya mes me espera): ¿sabíais que existe un estudio sobre las turbulencias del aire en zonas montañosas a partir de los accidentes con parapente en dichas montañas? Pues yo tampoco lo sabía. Hasta que lo comentó ayer un profe en clase. Para que luego digan de los científicos.

sábado, 31 de enero de 2009

No sé de dónde ha salido esta cosa emo

No os acostumbréis a que ponga posts tan a menudo.

Maybe

Maybe this time it'll be different.
Maybe this time she'll scream the truth instead of shutting up.
Maybe this time she'll cry instead of hiding them behind a smile.
Maybe this time she'll stop being a coward and she'll fight back.
Maybe this time she'll open her mouth and say what she thinks instead of what people expect her to say.
Maybe this time she'll try to find the truth on her own instead of believing what others tell her.
Maybe this time she'll figure out who are her friends.
Maybe this time she'll be happy on her own skin.
Maybe this time.

And if she doesn't maybe there'll be another chance.

miércoles, 21 de enero de 2009

Vuelta a empezar

Hace más de un mes que no escribo y sí, sé que dije que no volvería a dejarlo tanto tiempo y tal, pero las vacaciones son las vacaciones. La verdad es que me vino bien la dosis de familia y amigos para curar un poco la morriña antes de volver para acá. Es gracioso como echo de menos a la gente, pero luego tengo estas etapas de volverme asocial. Supongo que me gusta llevar la contraria, no sé.
En cualquier caso, ahora tocan exámenes en España y Holanda y ando un poco liada. A pesar de todo, me encanta la asignatura que tengo ahora. Creo que no había disfrutado tanto con una clase desde que hice Restauración de Espacios Degradados hará un par de años. Lo curioso de esta asignatura es que está aplicada a países en vías de desarrollo dónde todavía puedes cambiar cosas y conseguir que vivan mejor pero usando técnicas que se adapten a su terreno y no las importadas en modo colonial.

Pues en esta clase que tanto me encanta estuvieron mirándome muy mal el lunes pasado. ¿Por qué?
Vino una profesora ha darnos una charla sobre la implantación de las tecnologías de la comunicación en África (si creéis que nuestro internet es penoso ved su panorama) y la mujer empezó a hablar de la gigantesca expansión de los teléfonos móviles. Y no bromeo con gigantesca. El 97% de los habitantes de Ghana tienen uno.
El problema es que estas cosas cuestan un dinero y llamar es caro y la gente es muy pobre. Así que ¿qué es lo que hacen? Llaman hasta que sale el nombre en la pantalla de la otra persona y luego cuelgan sin hablar. Y con eso ya saben que tienen que ir a verle o lo que sea.

...Suena familiar ¿no? Pues de ahí las malas miradas cuando la mujer empezó a explicarlo y a las dos españolas en la clase nos entró la risa floja. Mientras el resto nos miraba con cara de que tiene de gracioso que sean tan pobres que no puedan hacer una llamada en condiciones.
Para que veáis que los toques en Europa no se estilan pero en África son la leche.

Si cuando mi madre decía que los estudiantes tenemos economía de guerra...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Vivir sin red

Hablando antes con Stray, salió la parte "oscura" del erasmus. Por llamarlo de algun modo.

Quién me conozca sabe que no soy la persona más carismática de este mundo.
Es difícil ser lo cuando eres una friki tímida y un tanto sarcástica. Y por la misma razón hacer amigos es una de esas cosas que nunca se me ha dado bien. Tener conocidos es fácil, pero tener amigos es algo aparte y muchas veces olvidamos cuánto los necesitamos.

Y esas son las cosas que descubres cuando vives a miles de kilómetros de tu gente. Porque es en lo que se convierten. En una red de seguridad que sabes que está ahí para recogerte cuando te pegues la ostia (metafóricamente hablando por supuesto). O a veces no es una ostia y simplemente necesitas a alguien que sepa que la burrada que estás diciendo en ese momento no es algo que crees de verdad, sino que estás siendo sarcástica porque eres así de cafre.

Y eso aquí no lo tengo. Supongo que parte es culpa mía. Porque soy como soy y aunque intente no soy tímida, seguiré siendo siempre la friki que intenta ser racional y en el fondo es un bicho raro. La que intenta no molestar y al final pasa tan desapercibida que la gente no se acuerda que está allí.
Y hay cosas que aunque intentes cambiar soy tan intrínsecas que cambiarlas significaría cambiar tu personalidad. Y no quiero llegar a eso.

Así que pasan estas cosas y a veces, aunque vivir solo en otro país sea bonito y emocionante, lo que echas de menos es tu red. Tu gente, tu familia.
Lo que convierte un lugar en tu casa y hace que la eches de menos.

Supongo que todo este post emo y demás puede resumirse en que por fin entiendo el significado real de la palabra morriña.